Me siento honrado por el reconocimiento y las condecoraciónes de las Órdenes para con mi persona.
Resulta emocionante que a partir de una trayectoria intachable de toda una Vida, esa experiencia sea valorada y condecorada, lo cual resulta un estimulo que causa satisfacción por tanto trabajo que ha servido para ayudar y colaborar con tantos ciudadanos destinatarios de mi humilde consideración.
Las condecoraciones de las Órdenes son un estímulo para seguir transitando el mundo de los valores.
Francisco Javier Elizalde Apezteguía