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Pierre-Julien Auroux

Un capítulo excepcional del Gran Premio de Francia en París

Los días 19 y 20 de diciembre, el Gran Prieuré de Francia de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén celebró un capítulo excepcional en París, marcado por la solemnidad, el fervor espiritual y el prestigio de los lugares invertidos. Este importante evento reunió a caballeros y damas de la Orden de los seis rincones de Francia.

Viernes, 19 de Diciembre: Recuerdo y Colección

La ceremonia comenzó el viernes por la tarde con una reunión en la iglesia de Saint-Julien-le-Pauvre. En una atmósfera de recepción, los miembros de la Orden abrieron así este Capítulo bajo el signo de tradición y comunión fraternal.

A las 18 horas, los miembros del Gran Prieuré de Francia se reunieron bajo el Arco del Triunfo para un momento de alto alcance simbólico: el resurgimiento de la Llama del Soldado Desconocido. Este gesto solemne, realizado en el corazón de la capital, recordó el profundo apego de la Orden a los valores de memoria, sacrificio y lealtad.

Sábado, 20 de Diciembre: Espiritualidad, Compromisos y Hermandad

El día del sábado abrió a las 9:30 a.m. con una misa celebrada en la Iglesia de Saint-Roch, un alto lugar espiritual en el centro de París. Este tiempo litúrgico permitió a los participantes reunirse en oración antes de la ceremonia capitular.

A las 9:45 horas se realizó la inauguración del Obispo de Fréjus, Monseñor Dominique Rey, como capellán del Gran Prieuré de Francia, la recepción de los demandantes parisinos, así como la presentación de las cruces de la Orden. Estos aspectos destacados, impresos con solemnidad, ilustran la continuidad de la Orden, el compromiso de sus miembros y el reconocimiento de sus servicios prestados.

El Capítulo terminó con un almuerzo reuniendo a caballeros y damas en el prestigioso Círculo de Union Interallée, ubicado en la ciudad de Saint-Honoré. En este marco excepcional, los participantes compartieron un tiempo de unión e intercambios fraternales, sellando así estos dos días colocados bajo el signo de honor, tradición, amistad y por supuesto San Lázaro.

Atavis y Armis

www.st-lazarus.net

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